jueves, octubre 23, 2008

Ser tan solo un día,

Una hora, un segundo

Una hoja con miedo al

Otoño

Y ser también otoño

E invierno

Un viento fresco

Un viento húmedo

Un desierto

Y una piscina llena de señoras

Que van nadando de pecho

En la sección de niños (menos de 1m)

Un rayo de luz

Una sombra que se aleja y que regresa

Un farol columpiándose en la esquina

Un beso

El punto en el que las miradas se encuentran

El policía que corre detrás de una combi

La papeleta escrita que nunca llega a posarse en la mano del chofer

Ser el cielo

Una nube delicada

Una mano que tiembla

Un tintero sin tinta

Un vaso de yogurt

Un papel en blanco

Un papel escrito

Un libro que jamás alguien vuelva a leer

jueves, octubre 16, 2008

Pensar que ya no hay nada
Solo un océano
Solo un recuerdo
Una mente casi en blanco
Una herida
Una lluvia sin paraguas
Unos ojos
Con aquélla mirada
Un cielo sin rostro
Una boca de lobo
Un suspiro casi oscuro
Una flor que huye por el aire
Una persona que corre hacia el tiempo
Una noche transparente
Unos párpados
Una última palabra
Y una
Solamente
Tenía 5 años y perseguía las olas para luego alejarse corriendo con los pies y las sandalias mojadas. Corría tras una y, asustado, regresaba a la arena seca a esperar estar calmado. Después de un rato, en la ida, entró unos metros más para perderse bajo una ola y mojarse por completo; nadó un poco por toda la playa y así llegó a sentir todo ese calor -producto del esfuerzo físico- que siente el cuerpo en medio de toda esa agua tan fría. 
Luego de agotarse, salió solitario del mar. 
Mientras caminaba de regreso, se detuvo a mirar un rato el cielo mientras una que otra ola irrumpía en el horizonte. Distinguió el rojo, el amarillo, el naranja, y ese extraño verde que se crea al encontrarse el Sol con el mar. Se sentó y se quedó pensando mientras jugaba con su mentón apoyado en sus nudillos. Levantó el balde lleno de agua, se paró y se fue caminando de la playa para no volver nunca más. “Después de todo”… pensó “yo soy el horizonte”.

martes, septiembre 23, 2008

Tú eres el silencio oscuro de un viernes por la noche
La soledad de un camino estrecho al costado de el río
El caer de un pétalo muerto en medio de tus ojos
El olvido de una lágrima deshecha por el viento
El nombre del silencio
Y el nombre del silencio
Tú eres el silencio estrecho de un río que cae muerto
En medio de tus ojos deshechos por el viento
Como una hoja que crece lentamente
En la palma de una mano
Como una hoja que yace en tu mano

Y…Como esperando un abrazo
Sol del mar
Que brilla con un azul
Inesperado
Tan muerto
Y cabizbajo
Y qué ganas de vivir
Bajo el sol de otro mar.
Y cuando
Suceda todo esto
Yo estaré cantando
Bajo una gris garúa
Mientras mis ojos
Y mi piel
Vayan perdiendo su color
Y sobre todo tener que mirarse en el espejo
Y tener que aguantar esas gotas sonrientes
Que caen desde el cielo
Y esos gritos
Y recuerdos
Que golpean y golpean
A un rostro muy parecido al nuestro.

jueves, septiembre 11, 2008

Mañana será Martes
Y despertaré tranquilamente
Pensando en las calles y en los autos
En la marea y en el viento
En el cielo y sus colores
En el suelo gris
Por el cual tendré que transitar
Y en las piedras que iré contando
Cuando me haya cansado de caminar
En algún momento de la tarde
Levantaré la mirada hacia el cielo
Y escucharé el viento soplar en mis oídos
Una gota de garúa hará temblar mi débil cuerpo
Al caer en medio de mi frente
Justo arriba de mi ojos
Y luego pensaré en Martes,
Hoy es Martes
Y cómo quisiera que ya fuera Miércoles.

miércoles, agosto 27, 2008

No miraré nunca más el sol
Ni sus rayos
Ni su eléctrica sonrisa
Que nos cae como un
Bombo resonando en las orejas
Como un leve susurro alentador
Que nos dice continúa
Que nos pide
Un grito que dice gloria
Una mirada que refleja
Su eterna luz del sol
Que nos mira
Eternamente
Con su eterna
Y eléctrica sonrisa
Que
No miraré nunca más el sol

lunes, agosto 25, 2008

El silencio es un vacío infinito y eterno
Que se dispara contra la verde esperanza
Amontonada
En un charco lleno de imágenes a color
Y notas afinadas
Es la palabra que marchita la mente
De un hombre en agonía
Que intenta leer las últimas palabras
Grabadas en su corazón inerte
La brisa de verano que
Lentamente
Recoge la lágrima del muerto

Abandonada…
Muerta…
Y con mucho miedo…

viernes, agosto 01, 2008

Desde un micro
Los paraderos son olas
Protestando contra el viento


Y
aiLas personas
aaaaaaaaaaaaai
En él
aaaaaaaaaaaaaaaaaa
Caminan
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaLentamente
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaCargando
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaiCon
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaiEl
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaiAtentado
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaiEn NY


Tuve miedo en ese entonces
De ser un carro de dos puertas



aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaiA
la gente
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaiNo dejabanaaaaaaaaaDe los puentes
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaiArrugadasaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaiC
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaYaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
aaaaaaaaaaaaaaaiViejasaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaim
aaaaaaaaaaaaTanaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaai
aiLas abuelasaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaain
Yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaair

Quise ser
Una palabra
Quise ser
Un punto y coma
Una adivinanza eterna
Como el Sol

Sin embargo Ozzy Os bourne
Estaba ya muy viejo y apenas pudo hablar

Me contenté entonces con ser algún pequeño…
Un diminuto vagón en un tren de Indiana Jones

En
aaiMiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaCartón
aaaaaNiñezaaaaaaaaaaaDe
aaaaaaaaaaDeaaaaaaaY
aaaaaaaaaaaai
Juguete
Tu mirada quedará tallada en epitafios
En la soledad de una palabra
En la soledad de tu silencio
En la soledad de aquélla suave cicatriz
Que inunda el fondo de tu iris

miércoles, julio 23, 2008

En el bosque
Una mujer
Y un pedazo más del mismo viento

martes, julio 22, 2008

Dentro del armario
Bajo la cama deshecha
En la esquina de algún corazón muerto

La soledad de el lenguaje
Una
aaaiDiminuta
aaaaaaaaaaaMosca
aaaaaaaaaaaaaaaaiFría
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaiHabita
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaiEl
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaiCorazón
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaiDe
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaUn
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaiMuñeco
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaMuerto
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaQue

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaTristemente

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaNos
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaHabla
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaDel
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaAmor
En
aaLa
aaaaSombra
aaaaaaaaaaiDel
aaaaaaaaaaaaaiPálido
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaCadáver

UnaaaaaaaaaaaiUnaaaaaaaaaaaaaaaUn
aaiBosqueaaaaaaaaaPalabraaaaaaaaaaaAnticucho

martes, julio 15, 2008

Dentro del Jockey a la
Esperanza
Le cuesta dar la vuelta en las esquinas

Un corazón tirita de frío
Mientras el humo de los autos lo
A S F I X I A . . .
Este muere una y otra vez

Las personas caminan lentamente
Casi movidas por el
Viento

La primavera es un comentario agudo
Que nos cae como un aplauso
Dentro de un funeral

Las nubes nos escriben
Cartas de amor
Que no sabemos responder

Las palomas se la pasan volando en lo alto
Dios Santo se han rebelado
No quieren volver a apoyar el pie

Los pensamientos de los bosques
Ya no alcanzan el sentir de algunos mares
Los árboles se encuentran ya muy bajos

Y a lo lejos
Aquélla niña rosa en bicicleta…
Ella jamás entenderá
En la sombra de un río
Se divisan autopistas
Y carros que lentamente vagan vacíos
Personas recogidas
En corazones solitarios
Bosques de amargura
Que entre hojas hambrientas
Buscan desesperadamente
Hallar un grito de esperanza
Se ven charquitos de dolor
Lagos repletos de personas
De personas que vagan vacías
En autobuses recogidos
Por la sombra de un río
Fantasmal.

miércoles, julio 09, 2008

El mundo es solitario como una casa vacía, como una cueva con luz, como una playa sin estrellas. El mundo está solo y ya nadie le habla, se acerca a nosotros y nos susurra al oído. Hace tiempo cambió, cambió él y nosotros, cambiamos todos de cuerpos y dejamos de ser nosotros y dejamos de ser parte de él. El ritmo de un océano marca un compás en su cuerpo, choca con una orilla, se discute con la otra. Un pedazo de tierra al Norte le pica, un pedazo de tierra al Sur le duele y le cuesta. El mundo está solo y también nosotros.
Llegué a mi casa y crucé la sala. No había nadie en ningún lugar del mundo, era yo, eras tú, y todos observaban una escena más en la Tierra. Subí a mi cuarto, tiré mi mochila, estaba cansado, estaba dormido. En el aire se percibía cierto olor a mariposas; sin embargo, la noche caía y las moscas luchaban. Me desperté más solo que nunca, las paredes eran altas, crecían más rápido que yo, y todo por cariño, todo por amor, y las alas sonaban, la sangre caía. Miré el reloj y la hora ya no importaba, me sonrío con esas agujas tan poco simétricas, patético el reloj, patético el bigotudo... y durante todo este tiempo la boca de un enorme perro negro se abría a lo lejos, sus ojos llorosos, las orejas paradas, y sólo alcanzó a gritar... a gritar en el lago.
Por la noche tus ojos caminan
Y son quizás
En ese momento,
Un silencio entre tantos silencios
Una sombra en una noche sin luna
Una lágrima más de los muertos
Una noche más
Por la noche

jueves, julio 03, 2008

En una caliente mañana te levantas, miras el sol, te lavas la cara con sus rayos y le sonríes al pie de tu cama. Te bañas, te cambias, sales de tu casa, la misma música de siempre, el mismo cobrador igual al resto, la misma gente, las mismas avenidas, los mismos puentes, los mismos saludos, las mismas pisadas, las mismas huellas, los mismos bla-bla-blas y un portero que te saluda con su típica mirada de bajo salario. Un jefe tirano, una fotocopiadora antipática, la secretaria con una raja maldita, una sonrisa inocente, unos ojos pegajosos, qué rico que miras, pero no tú eres del jefe, y se acaba el café; al agua nomás. Unos documentos que nunca llegaron, un almuerzo de patada al hígado, un choque en la esquina, una huelga en la otra, una panadería al frente que no abre por miedo, por medio, por medio millón de personas que quieren comprar pan francés y nada más, y ¿por qué el nombre?, no importa brother, así se llama ps, ¿es rico o no? Y un salir del trabajo y ya son las ocho brother qué cansado estoy, ese jefe es un César, ¿qué ese que mató a Vercingétorix? No baboso, ese que inventó el McDonald’s. Un mita mita en el taxi, grandes taxistas peruanos, ingenieros mecánicos, filósofos, químicos, arquitectos, de todo, los taxistas más calificados del mundo, los peores taxistas del mundo. ¿Tío tienes sencillo? Yo tengo un duro de 50, ya bakán te pago después. ¿Qué? ¿No tienes cambio? huy qué pena, te pago mañana ps. Una cama dura, una cama de espinas, un baño friaso, nadie espera, nadie llama, nadie atiende, cuando quieran llamarme, cuando haya alguien que quiera llamar, juro que no estaré carajo, lo juro, y nadie que llame, nadie que atienda, nadie que sepa traer un poco de orden a casa, y él se queda sentado pensando, se queda sentado en blanco, se queda sentado hablando, se queda sentado sonriendo, se queda sentado mirando el sol, se queda sentado guiñándole el ojo a la luna, blanquita, palidita, con su asco de cutis, pero se queda sentado pensando, se queda sentado llorando, se queda sentado, sentado, sentado, sentado, sentado…

lunes, junio 30, 2008

El olvido

El olvido es un lugar
Una esquina muy remota
En la que uno junta sus rodillas
Y apoya la cabeza sobre estas
Es un lugar
En las que nuestras manos
Se atan duramente
Al suelo
Y nuestra mirada se desvía
Hacia un punto muy lejano
En el que no habitan
Más que lagos grandes y flotantes
Que observamos con vergüenza.
El olvido es un punto negro
Que se distingue de cierta oscuridad
Que nos baila constantemente
Ahí
Frente a nuestros rostros
Que nos saluda
Y nos despide
Que nos acaricia
Y nos golpea
Y sin embargo
Este sigue siendo
Un lugar tan olvidado…

viernes, junio 27, 2008

Un poema

Un poema no es más que una hoja en blanco,
Una frase tallada en medio
Y un lápiz
Indeciso
Que busca
Desesperadamente
Esconderla
Es un poeta sin orgullo
Derrochando palabras rebuscadas
Cargadas de sentimientos imposibles
De imágenes desterradas
De situaciones inútilmente complicadas
Es un joven que piensa
En todos los editoriales que no querrán publicar
Un poema como el que va escribiendo
Poco a poco
Y que
Sin embargo…
Aún busca la gloria
Entre lágrimas y sonrisas
(Ellas también rebuscadas)
Un poema es una máscara que se persigue continuamente,
Un rostro que se pierde
Miedoso
En una realidad
Detrás de algún espejo.
Y quizás un poema sea eso,
Un espejo más
Habitando
Entre tantos
En la casa de los espejos.

viernes, junio 13, 2008

Frente a tu parque se desvelan alegrías,
Ilusiones tanto así como frustraciones.
Te puedo mirar a través de la ventana,
Como otros 20 chicos que se fijan en ti
A través de un larga vista.
Es curioso ya se cobra un dólar por minuto
Y tú no haces nada más que sonreír,
Tú mujer ingenua, sin conocer
Los celos que me llueven sin cesar.
Obviamente tus labios son solo para mí,
Tus ojos y cabello sólo han llegado a ser
Tocados por mí
Y los otros no me creen,
Allá ellos… perderán.
Son las 7 de la noche y ya cierras tu cortina,
El parque queda vacío como antes
Y yo espero a que salgas por tu puerta,
Sin embargo, al parecer el parque
Será siempre lo más cerca que llegaré a
Estar de ti.
El cielo nos llueve a veces en el rostro,
Y entonces nosotros no sabemos si llorar
Para así devolverle su derroche de humedad.
El sol nos pisa a veces fuertemente
Y nosotros entonces solemos requintar,
Rebelar el mal humor, tan humano, tan destructor,
O simplemente, solemos no salir a caminar.
Otras veces el sol nos abraza con fervor,
Con alegría, con gloria, él desnudo, sin pudor.
Y lo único que podemos hacer nosotros inferiores
En estas dos distintas ocasiones
Es empaparnos de bloqueador.


Nivea
-1-
Y eso que contigo no he aprendido a hablar,
Gateo por el suelo y constantemente pido mi chupón,
Si no me cargas cuando lloro te tumbo y me siento encima tuyo,
Y si no me besas con cariño…
Si no me besas con cariño…
Ahí es cuando me pongo a llorar.

-2-
Y eso que contigo aún no aprendo a hablar,
No puedo ni pararme si no me agarro de tu falda,
Y Te amo…
Únicas palabras que me has enseñado, tú cursi, a recitar,
Como un poema tengo que gritártelo al verte regresar…

-3-
Me perdí de mis estudios,
Me perdí de trabajar,
Sin embargo a mi costado llevo mi sonaja
Cuando tú me sacas por las tardes a pasear.

-4-
Podemos ver Barney o quizá algo de Backyardigans
Pero eso sí tu te comes la canchita,
Y yo tomo mi Altamil.

-5-
Y eso que contigo no he aprendido a hablar,
Y quizá casualmente te he llegado a insultar,
Ahora… como un pobre huerfanito he yo de quedar.
Imagen 1:
Las aves ya no huelen más a carne
Y sus alas ya están secas
Casi a punto de pudrirse.

Imagen 2:
En Lima ya no se presencian las gotitas
De alcohol fresco,
De alcohol que hipnotizaba las veredas y las pistas,
Del alcohol del que bebían todos en el río,
En el mar y en los charquitos.

Imagen 2:
Los ojos ya no brillan con el sol,
Ni tus ojos… ni mis ojos,
Y sin embargo aquélla mirada al otro lado del espejo
Sigue reflejando alguna tenue luz
Alguna tenue esperanza
Bajo tu brazo derecho,
Bajo el piso limeño.

Imagen 3 y 4 y 5:
Los carros ya no bailan y
La policía ya autorizó a todo el mundo
Y todos ya pueden sonreír,
Ellos ya no tienen más trabajo,
Y se ocultan como peces
Detrás de un gigantesco tiburón.

Conclusión:
Simplemente nosotros ya no giramos para el mundo
Sino que el mundo gira para nosotros.
El cielo está muy lejos,El y sus nubes están muy lejos,
Y sin embargo, son ellos los que tienen que bajar la mirada hasta nosotros,
Para así posarla en algún rostro.

sábado, mayo 31, 2008

Yos

Digo hoy seré yo
Como lo dicen todos,
Como lo digo yo
Y en fondo el mundo sabe
Que aún al decir yo
No hablo de yo mismo
Sino de un mundo
Escondido en el que habito yo...
Yo, con mi yo, y con otros yos.

Digo hoy seré yo
Y no decido quién ser yo,
Si yo o tu yo,
O quizá algún yo al que tenga que buscar
En el fondo de la playa
O en el fondo de el mar,
En el fondo de la arena
O en algún boulevard.

Digo yo y aún cuando digo yo
No sé yo bien si sonreír
O echarme a llorar,
Si ponerme a hablar
Como el gran demagogo
Que soy yo
O como aquél gran ganso
O afortunado que fui yo...
O si simplemente hablar como yo
O imitando a mi yo,
O a tu yo,
O a algún yo al que tenga que buscar
En el fondo de la playa
O en el fondo de el mar,
En el fondo de la arena
O en algún boulevard.

Digo hoy seré yo,
Y digo hoy seré yo,
Y nadie más será al mismo tiempo que mi yo,
Porque hoy hay un sólo yo,
Al que le vendieron eso de que yos
No hay como para encontrar variedad.

jueves, mayo 29, 2008

Una batalla ganada
Hoy
No es más que una batalla perdida
Es hallar el color vivo
Tras un sabor amargo,
Levantar el puño ensangrentado
En medio de una nube que nos cubre
Todo el cuerpo.
Una batalla ganada
Hoy
Es hallar el camino
Por el que nunca quisiste regresar,
Es levantar la mirada
Y observar el horizonte tan cercano
Cuando nuestros pies
Aún miran hacia atrás.

viernes, mayo 23, 2008

Es realmente vergonzoso...
No poder tocar el cielo.
Alzar la mirada por la noche,
Estirar la mano de repente...
Y no poder tocar el cielo...
Aunque algunos digan
Que alguna vez lo han alcanzado,
Aunque algunos digan
Que, con alas de verdad,
Lo han sobre volado,
Aunque algunos digan
Que estando bien despiertos,
Lo han soñado
En sus nubes transparentes...
En sus colores indecisos.
Aunque algunos digan
Que no es difícil de tocarlo
Y aunque algunos digan...
Y no poder tocar el cielo.
Porque quiero yo tocar el cielo,
En su inmensa transparencia
Con mis manos indefensas.
Porque quiero yo tocar el cielo,
Y sentirme en ese arriba
Sin necesidad de ver caer.
Sentir todo en ese abajo,
Tan lejano por momentos,
Tan pequeño desde arriba.
Porque quiero yo tocar el cielo,
En su infinito acto de vivir
De poder verme volar
En su sueño tan tranquilo
Y en sus lágrimas reposar.
Porque quiero yo tocar el cielo,
En sus lluvias y en sus soles,
En sus lunas...
En sus truenos.

miércoles, mayo 21, 2008

Todo es cierto… o quizá no.
Es quizá tan cierto que
Fue verdad desde el siempre del haber,
En el hoy y en el ayer
O en el hoy de una barca simulada,
O en los naufragios de aquéllos años que no pasan
Y de los dolores que crea el obtener
Quizás ninguna o una verdad
(Ella tan simple y tan pura)
(Ella tan cierta y tan poco honesta a la vez
O de repente).

Y también puede ser mentira
Cuando te sientas a observar los vientos que arden
Por más que se larguen desde el mañana
(No necesariamente tan cercano).
O puede ser mentira
Desde otras mentiras como ellas que ya tienden
Muertas desde ayer
O muertas desde hoy.
Da igual en verdad, o en mentira
Desde el día en que existe la verdad,
Desde el día en el que duele la edad,
Desde el día en el que se le vio pasar
A alguna pequeña o gran verdad
Infantil o anciana verdad,
Desnuda,
Y nunca se conoció su voluntad.

sábado, mayo 03, 2008

Fue como ver el paraíso tras la esquina,
Fue como percibir a lo lejos,
Detrás de todo un desierto,
A aquélla mujer no necesariamente hermosa,
Pero a la que esperas sin mirar atrás.
Fue como sentarse en la hierba en la noche,
A respirar la niebla otoñal tan típica de Lima,
A intentar encontrar alguna estrella escondida
Por ahí, detrás de alguna nube negra.
Fue como correr velozmente por la arena
De alguna playa muy… muy al Sur,
Sin razón alguna ni meta a la que llegar.
Fue como leer Julio Cortázar
Fumando de su pipa,
Acariciando el sofá de terciopelo verde.

Y ganó la U carajo!! (para un tono criollezco).
Y quizá no entendió cómo se fue,
Sin recuerdos, sin dolor,
Sin pensar en qué pasos mantener
Por cuántos segundos para pensar.
O no escuchó las palabras
Que golpearon violentamente su pecho,
O no las sintió, o no las vio pasar
Cuando estas aún se veían planear,
Con el viento hasta ti.

De repente fue el largo suplicio,
La pausada tortura en la que te tuvo,
El eterno y progresivamente débil
Ahogo en tu llanto rojo.
O ese sentimiento tan oculto
Que oculta tu aflicción,
Esas sonrisas teatrales
De las que te sostenías
Cuando no habían
Balcones en Barranco que pintar,
Ni playas que disfrutar,
Ni escándalos que realizar.

Simplemente él cerró la puerta tras de sí,
Y tú lo imaginaste cruzando la calle
Sin dejar de mirar hacia atrás.
Simplemente sucedió que no corriste tras de él,
Cuando lo oíste huir detrás de ti.

Simplemente sucedió que me harté de ti.

miércoles, abril 30, 2008

Nos dijo primero que era azul como lo eterno
Y que nos alegraríamos de verla.
Que vendría con ira desde lejos
Solo para envolver algunos recuerdos
Que merecían ser envueltos.
Nos prometió un silencio interminable,
Como ella en su ojos azulados,
Como ella en su mirada vagabunda.
Nos prometió también el llanto,
El llanto incomprendido de una garúa
En toda Lima,
De una lluvia mediocre
Y muy lenta
Con la que no haga falta un paraguas,
Con la que no termines triste o melancólico
Pero sí algo mojado.
Nos dijo luego que verla tan solo
Nos ensordecería de susurros arenosos,
Nos mataría de silencios tan agudos
Y quizás algo efímeros,
Como el silencio luego de que aquélla moneda de oro
Se deslice por aquélla bandeja de plata
Siendo cada uno más silencio que el otro
Siendo cada uno más silencio que el otro…
Siendo cada uno más…
Shhh
De pronto las olas son petróleo
De pronto la garúa un regalo más de las palomas.
Si algo hubiese en esta noche,
No sería el silencio del que hablaba,
No serían los recuerdos que contaba,
Ni las ganas de dormir apasionadas
Si algo hubiese en esta noche,
No sería el deseo de morir bajo la playa.
No sería el pensamiento de un Heraud
Falleciendo en una barca,
Ni el recuerdo de mi infancia,
Ni el recuerdo de tu infancia,
Ni el recuerdo de una infancia.
Si algo hubiese en esta noche,
No sería la niebla observándome
A través de la ventana,
No sería un Dios detectando las plegarias.
Si algo hubiese en esta noche,
No sería el ayer irrealizable,
No habría simplemente nada.
Sería yo esperando la mañana,
Para luego esperar, quizá...
Morir bajo mi almohada.

martes, abril 29, 2008

Y creció la corrupción...

-1-
Hoy leí Hatun Willakuy
Y una gran historia
Sobre como se violaban
Los derechos de los hombres.
Hubo un chino duende
Que silenció con una mano
Millones de personas.
Hubo un comandante
Que silenció con otra mano
Otras millones de personas.
Hubo guerrilleros,
Que mataron
Unas quinientas mil personas.

-2-
Hoy leí Hatun Willakuy
Y una gran historia
Sobre como se cuidaban
Los derechos de los hombres.
Hubo un baile popular
Que nombraron baile del chino,
Y este chino con su baile
Liberó dos millones de personas…
De algunos guerrilleros
Que mataron dos millones y medio
De inocentes.

-3-
Hoy me enteré que nunca supe leer ni escribir.

Hoy subió de precio el pan

-1-
En estos tiempos,
Es suficiente respirar.
No es necesario sobrevivir,
Tan solo respirar.
Tan solo recordar
Que en algún lado
En el mundo…
Alguien está pensando en ti.

-2-
Que en algún lado del mundo,
Quizá en el Vaticano,
Alguien está donando un pan
Pa ti.

lunes, abril 28, 2008

-1-
Nunca fuimos tan valientes
Al recordar
Al pensar
Al recordar
Al aceptar.

- 2-
Creímos en aquéllos paraísos (cielos tan azules)
De nuestros corazones (cansados de aceptar)
Y alimentamos los perdones
Como si fueran ellos mismos alimentos
Y al salir por la ventana
Vimos todas aquellas zapatillas colgadas de los cables.

-3-
Quizá fue porque vivimos
En esos tiempos de paces a balazos (con boletas para el muerto)
De alegres corazones viviendo todos mártires,
De libertades condicionales sin necesidad de robar autos
Ni de agarrar de punto a alguien,
Ni de sufrir como un humano.

- 4-
O quizá fue porque dentro de nosotros escuchamos
(Alguna vez… si lo escuchamos)
Los latidos de otros que golpeaban y golpeaban
Y golpeaban…
Y golpeaban…
Pero encima de nosotros.

-5-
Nunca fuimos tan valientes
Al recordar
Al pensar
Al aceptar
Al aceptar
Al pensar
Al recordar
Al...
en tantas cosas más...
Ella estaba sentada frente a mi. Sostenía mi mano y constantemente se reincorporaba para besarme la frente. Yo la observaba con esas ganas mudas de limpiarle las lágrimas, con esas ganas de sostenerla en mis brazos para que, con un cómodo abrazo, hacerla entender que todo andaría bien, que probablemente ese no sería el fin sino simplemente un pequeño adiós, pequeño, muy pequeño… aunque indeleble, esperaba.

Sentía ese vacío amplio en la garganta y que empezaba ya a apoderarse de mi pecho, que inundaba mi boca de su llanto interminable para simplemente obligarme a quedar en silencio, sin poder moverme, sin poder besarla, sin poder juguetear con sus dedos y rozar su brazo.

En ese momento todo se veía celeste… me causaba gracia: empezaba a entender por qué en aquéllas habitaciones se usaban ese tipo de colores para la pintura, un celeste cielo… o un blanco opaco, o quizás un tono tan sarcástico como un rosado chillón, de esos que te gritan en la cara “Soy Feliz… y tú no” siendo, por supuesto, las últimas tres palabras tan débiles y burlonas como un eco a la distancia.
En fin… colores que le revelaban a uno su destino, que se apoderaban lentamente de uno mientras esperaban que simplemente, con un telenovelezco tono alargado, uno cerrara los ojos, o esperara uno también a que viniera alguna simpática mujer para cerrarme los ojos, en ese instante, aquélla desconocida mujer, que por alguna razón lloraba, sintiéndose, por alguna otra razón, abandonada por alguien que nunca conoció.
Podríamos mirar todos la mano que se alza a recoger el vaso.
Lo levanta para jugar en las tinieblas a ver quién se esconde primero.
Escribe nubes y estrellas y se desliza el recipiente entre los muertos.

Es de cristal, es cierto, pero adentro no hay más que vino…
Un poco de vida estéril en la suerte de una mano
Que sólo juega a emborracharse de dibujos a colores.

De pronto el vaso se resbala y va cayendo lentamente.

Podríamos observar todos que la hoja ya está seca.

Cae en una cárcel de uñas y de dedos.

-Y madre… ¿de qué color son las rejas?-pregunta la niña.
-Ya sabrás tú cuando las pintes.

lunes, abril 07, 2008

Levantó el brazo y lo dejó caer fuertemente sobre la almohada del costado. Ella ya no estaba ahí… sería seguramente muy tarde. Tomó el kimono de casa y se lo puso sobre la pijama, bajó suavemente las escaleras y, descalzo, salió al jardín del frente a contemplar un rato las flores que con tanto cariño Otaka había cultivado el mismo día en que se mudaron, aquél día en el que una pareja joven se juntaba al fin para gozar de los privilegios de una casa propia, pequeña, pero al fin propia.
Era otoño y, en el jardín, la sasanga se encontraba en pleno apogeo… sin embargo, se sentó a observar las hojas que caían irregularmente, frustrándose al no lograr vislumbrar el momento mismo en el que éstas se desprendían de sus ramas.
Era otoño y sus hojas blancas caían… y, con ellas, los años se acentuaban en el rostro de Keizo.
Se levantó y luego de un largo suspiro volvió a la casa para buscar algo de comer.
Durante todo ese tiempo no quitó la mirada del obi bordado por la misma Otaka, esperando a que baje a ponerse aquél bello kimono y saliera ella también a sentarse a contemplar la agonizante sasanga.

Sasanga: Arbol de 3 metros cuyas hojas florecen en otoño y en invierno.
Obi: Bordado en la faja de los kimonos de las mujeres.
Las miradas son extrañas. Uno puede mirar a través de ellas tanto como percibirlas como impenetrables, y entonces nos asustamos porque no vemos sentimiento alguno… solo una mirada fría, solo un par de pupilas que observan nada más.
Los ojos se van desviando del anterior objetivo, se mueven cuidadosamente hasta posarse en algún otro lado que cree algún otro pensamiento profundo, como un vaso con algo de agua, o como el niño que te espía al otro lado de la esquina… y tú sin embargo sólo sonríes… un muchacho más contemplando tu rostro. Pasar a saludarte sería un pecado, sería probablemente el mayor error que alguien podría cometer, y no porque le serías indiferente sino porque simplemente tú le devolverías el saludo, y ese sería el fin.
El niño pasa corriendo frente a ti, y tú, sin mirarlo, logras captar la lágrima abandonada que se resbala en el viento.

viernes, marzo 28, 2008

Yo supe que el sol había muerto
El día en el que tuve que morir con él
Me enteré y cuando me enteré
Jamás volví a enterarme
Yo supe que el mar estaba en guerra
El día en que viniste llorando hasta mí
Cuando de repente en un abrazo
Todas las olas de este mundo se ahogaron
Lo supe siempre en paz
En paz de silencios de altamar
Y él declaraba guerras sin cesar
Yo supe que el cielo estaba enfermo
Cuando el sol murió entre mis brazos
Cuando el mar me venció al pedir perdón
Cuando el sol… cuando el mar… cuando el cielo
Abandonó tu corazón.

jueves, marzo 27, 2008

Sentarme a ver tu foto es:
Como quebrar un silencio incomprendido
Como sentarte a oír una ópera… sin saber italiano ni haber leído el contexto en que se encuentra.
Es como sentarte a escuchar tu nombre por la noche, escucharlo al golpearse la lluvia contra el suelo
Como correr sin miedo (ni esperanza) contra un muro rojo… y rojo por miedo a ver la sangre.
Como ver correr hacia ti a tu mejor amigo… con los brazos abiertos y, por alguna razón, con los puños cerrados.
Es como echarte y prender el noticioso del cuatro esperando escuchar una noticia alentadora
Es envidiar a una paloma porque ella tiene alas, y porque (clicheando) tú piensas que a ti te las cortaron hace tiempo.
Es como recoger a un mendigo de la calle, invitarlo a tu casa a cenar, y amanecer con la casa vacía y una pistola apuntándote la frente
Es practicar una catarsis sin más receptor que una voz que te remeda
Es como, justamente, ver tu foto y esperar tu llamada, sin recibir más que la de tu madre, que solo llama a despedirse para siempre, y se corte la conexión.

jueves, febrero 21, 2008

Y en aquel momento el mundo entero se redujo a una sola imagen en tu mente, a un reducido y profundo rincon de oscuridad, en aquel lugar llamado soledad.

lunes, febrero 04, 2008

Aquél día le dijiste que se quitara el sombrero, que saludara y que rápidamente se fuera como para olvidarte completamente de su presencia.
El se paró frente a ti, se quedó observando tus ojos sin intención alguna de incomodarte, y sin siquiera saludarte o hacerte una seña, se alejó de ti como quien no quiere detenerse a distinguir frustraciones.
Elevaste la mirada hacia el cielo… y te fuiste corriendo.

viernes, febrero 01, 2008

El miraba el mar… ella jugaba con los dedos de sus manos.
El observaba fijamente el horizonte, esperando el momento preciso en cual pudiera alcanzar a ver los primeros rayos del sol, ella a penas percibía el brazo del chico rodeando sus hombros, aferrándose a su mano, y sus dedos perdiendo y encontrándose entre los suyos.
-Cómo quisiera poder verte – le decía la chica.

Y el silencio de nuevo. Las olas que rompían y las lágrimas de una ciega que no dejaban de caer.

Año tras año se repetía la misma situación, un único amanecer juntos esperando a que el sol les limpie los rostros.
Al ver los primeros rayos de luz… el chico saltaba de emoción y apretaba más la mano de su novia. Ella volteaba y le preguntaba:
-¿Qué tal se ve? ¿Qué tal empieza la mañana?
-Casi tan bella como tú - le respondía el chico.

Y ahora él se levanta a dejarla sola en la playa, sin nadie más que le dibuje el corazón.

lunes, enero 28, 2008

Eramos

Llevamos años sin oler la arena, sin mojar los pies, sin disfrutar de un minuto solo por curiosidad o por no llorar. Llevamos días recorriendo el mismo camino sin saber qué perseguimos, sin saber a quién seguimos, volteando a la derecha o a la izquierda al no encontrar salida… y volviendo a caminar.
Es cierto… nosotros mismos nos abandonamos en, quizás, un error innecesario, un camino lleno de esperanza…tan lleno esperanza, mudándonos así de niebla en niebla para alcanzar a ver, algún día, flotar algún color.
Nosotros, aquéllos los de antes, dejamos de ser los mismos y dejamos de ser los de después.
El agua ya no nos llega a los talones y nuestras lenguas se han secado censurándonos así, nosotros mismos y casi por automatismo, del lenguaje... durante largas horas que le dedicamos a una patética meditación. Solo la humedad de la noche nos brinda ciertas palabras para regalar. Sólo en ese entonces soltamos un grito de dolor o un llanto inconsolable.
No nos prestamos atención.

viernes, noviembre 23, 2007

Las palabras se esconden dentro de un pecho sin latidos.



Las palabras se ahogan en silencio tatuado de unos labios.



Huele a niebla, el silencio... huele a miedo

Y al tocarlo sentiría un animal herido, no a un ser humano.



Observar tus palabras es como sentarse a mirarle las pupilas al olvido,

Como lanzar un arañazo al vacío, un aullido encerrado.



En ese momento gritar sería escupir un quejido que

Sin sangre alguna

Bota un par de lágrimas

Y al caer...

Nunca se explicarían.



Por eso grito con un grito condenado.

lunes, octubre 22, 2007

Hay ahi, a la vuelta de la esquina, un sombrero viejo, un árbol que nadie sabe que está ahi, una vereda que, por mas que caminen sobre ella, se siente una inutil de por vida, y un corazon en medio de la pista que se divierte latiendo entre triciclos y camiones, y que, dando fuertes brincos, se cansa de la calle y se dirige a la avenida.

sábado, octubre 20, 2007

¿Quien?

¿Quien podria vivir en medio de tantos lagos flotantes, grandes y dolorosos como lagrimas que caen desde el techo, reventándole a uno en la cara? ¿Quien podria resistir la tentacion de un ser vacio, un ser que grita y al mismo tiempo calla, que se introduce lentamente en tus oidos para nunca abandonar, y nunca da posibilidad a tregua ni perdon? ¿Quien podria fallecer de sus sonrisas, suicidarse en pleno apogeo de mascaras y retratos pintados a acuarela?
¿Quien podria decir, y con que derecho lo haria, que una sonrisa escrita vale mas que una lagrima hablada? Y nadie dice ''yo''...

lunes, octubre 15, 2007

UNA

Fueron dos.
A una la perdí entre mis brazos, ella llorando y sin poder hablar, rasgándome de a pocos entre arañazos y mordidas. A ella la perdí porque nunca la hallé en mí y ella nunca me halló en ella, porque nos encontramos una vez y esa vez duró poco más de lo esperado, poco más del tiempo en que pude estar feliz, y en que pude estar triste. A ella la perdí abandonándonos en besos y abrazos. La dejé ayer y ella me dejó hoy y quizá la tenga que dejar mañana.
La perdí entre mordidas y arañazos.
A la otra la perdí porque simplemente se fue... y aún no sé por qué.

domingo, septiembre 30, 2007

La chica del corazón ebrio ha partido. Partió de sufrimientos y tristezas siendo ella y su sombrero, siendo ella y al costado su cuerpo, un espejo lleno de reflejos de indiferencias.
La chica del corazón ebrio ha partido. Nadie sabe dónde está. Y sus labios trotan en el pasto persiguiendo un pie desnudo en su tumba de dolor.
Las sonrisas se persiguen y la niña ebria corretea detrás de ellas con las manos extendidas.
Cae el sombrero, se rompe el espejo, descansan sus labios... el pie se viste de pudor.
Su corazón sigue ebrio y la niña ya partió.

Poema X

Oír aquél lamento de hojas secas
Que nacen adentro de tu cuerpo.
Sentir tus cálidas sonrisas de mentiras perezosas que,
Siendo estrellas eternamente mártires,
Mueren al ver la deformidad de tu silueta.

...Y qué feo sería llorar por dentro.
Sí, lo sé.
"Y qué feo es...
llorar por dentro"
El infierno puede ser el paraíso? Me preguntaba mientras te tomaba de la mano… y sí, en ese rechinar eterno de dientes escuchamos Fito Paez como si fuera un Rolling Stones, escuchamos un Led Zeppelín que a veces sonó a Bob Dylan y aún no sé por qué.

El paraíso sonaba a llantos… y no de dolor sino de aburrimiento, de ese aburrimiento que a veces iba paralelo a las frases que decíamos en silencio mientras yo no sabía no quererte y mientras tú adorabas a un chico que, siendo yo, también te adoraba… pero te suplicaba cosas que solo se podían poner por escrito… y en ese entonces tú no sabías leer, quizá yo tampoco… pero extrañamente sabía escribir.

El infierno también sonó desafinado, es cierto, pero con notas angelicales que te hacían sonreír y a mi matarme de la risa, literalmente hablando, porque tampoco sabía reír, sólo sonreír.
En ese infierno vivimos días de miseria, de silencios infinitos que se transformaron con el tiempo en la manera de conocernos, en nuestra manera de sufrir, en tu manera de reír, en mi manera de llorar, en mi manera de surgir repentinamente de esas garúas de palabras sin sentido.
El infierno puede ser el paraíso? Me preguntaba mientras saboreaba tus labios… y no, en ese rechinar eterno de dientes solo vimos cuadros surrealistas de lágrimas pintadas en un óleo, en un óleo que se disfrazó de eterna sonrisa… como un eterno rechinar de dientes.

sábado, septiembre 29, 2007

Renaître sans naître, pleurer sans jamais sourire, crier en silence pendant les nuits, et surtout... rire, simplement rire, comme s'il faudrait le faire, comme si on aurait eté vides quelque fois.